Os traigo un postre refrescante y versátil, lo mismo para verano que para invierno esta tarta es el final perfecto para cualquier comida o cena. Animaos a hacerla que es muy fácil y está de escándalo.
Ingredientes:
Para la base:
- 1 paquete y 1/2 de galletas hojaldradas (240 g.)
- 100 g. mantequilla a temperatura ambiente
- 1 cucharadita de Cointreau o brandy
Para el relleno:
- 1/2 vaso de zumo de naranja muy frío
- 2 bricks de nata líquida
- 12 quesitos de "El Caserío"
- 1 sobre de gelatina de naranja Royal
- 1/2 sobre de gelatina neutra Royal (no es indispensable, pero mejora la textura)
- 1 vaso de agua
- 4 cucharadas soperas de azúcar
Para cubrir:
- 1 bote de mermelada de naranja, yo usé mi Mermelada de Mandarinas
Manos a la obra!!
Lo primero para empezar la receta es exprimir el zumo de naranja y meterlo en el congelador, así estará muy muy frío cuando lo necesitemos.
Forramos la base de un molde desmoldable con papel encerado. Trituramos las galletas hasta convertirlas en harina y las mezclamos con la mantequilla a temperatura ambiente y el licor hasta conseguir un masa. Con ella forramos la base del molde desmontable procurando que quede igualado y compacto por todas partes.
Batimos con una batidora normal los quesitos con la nata y lo pasamos a un bol bien grande. Reservamos.
En un cazo al fuego ponemos un vaso (250 ml.) de agua con el azúcar a calentarse, una vez disuelta el azúcar se incorpora el sobre de gelatina y la gelatina neutra y se disuelve por completo, se lleva a ebullición. Apartar del fuego y echar el zumo removiendo continuamente. Dejamos unos minutos que se enfríe un poco más.
Mezclamos la gelatina con la mezcla de queso y nata con movimientos envolventes y con cuidado de que no queden grumos. Ya tenemos el relleno listo. Lo ponemos en el molde encima de la base de galletas y al congelador un mínimo de 12 horas.
A la hora de servir basta con sacar la tarta un cuarto de hora antes y cubrir con la mermelada. Para adornar nada mejor que unos gajos de naranja alrededor.